Al contemplar por primera vez las imágenes de Lucia navegando sobre las aguas tranquilas del Lago de Como, la sensación que provoca es similar a la de ver una galería de Giorgio Armani flotando sobre un barco. Su estructura blanca e impecable se desliza con naturalidad, como si estuviera diseñada para habitar el lago. Y, en efecto, así es.
Lucia es un concepto ideado por el estudio de diseño uau studio, que propone una microcasa concebida para flotar y desplazarse a lo largo de uno de los lagos más emblemáticos de Italia. Este proyecto trasciende la simple imagen estética y replantea tanto el concepto de hogar como su relación con el entorno natural y cultural.
El diseño de Lucia se inspira en el batèl, una embarcación tradicional de fondo plano que aparece en la célebre novela del siglo XIX Los Novios de Alessandro Manzoni, considerada una joya literaria nacional italiana. Esta referencia dota a la microcasa de un peso cultural importante, otorgándole una conexión histórica con la población local y sus tradiciones. No se trata solo de una caja flotante, sino de un objeto que se integra a la relación ancestral que los habitantes del lago han mantenido con el agua.
Una de las características más llamativas de Lucia es su techo retráctil, que puede abrirse o cerrarse según la cantidad de lago que se quiera incorporar al interior. Cuando se despliega completamente, el espacio interior parece una extensión del propio lago. Al cerrarse, ofrece un refugio más íntimo, protegido y tranquilo. Esta flexibilidad es clave para una vida en el agua, pues permite equilibrar constantemente la exposición y la privacidad sin renunciar a ninguna de ellas.
En su interior, la microcasa se despliega en una sola planta, accesible y pensada para maximizar el uso del espacio mediante mobiliario modular y multifuncional que se adapta según las necesidades del usuario. La compactación del diseño es una elección y no una limitación: nada resulta superfluo ni desperdiciado, y se prioriza la reutilización de materiales en lugar de la novedad. En un contexto paisajístico tan fotografiado y apreciado como el europeo, esta contención se convierte en una declaración de intenciones.
Además, Lucia forma parte de un ecosistema más amplio denominado Darsena Link, una red de hubs solares instalados alrededor del lago que permiten la recarga y el movimiento de estas viviendas flotantes. Esta infraestructura no es un añadido posterior, sino una pieza fundamental del concepto: el hogar puede permanecer atracado en un punto y, durante la tarde, navegar silenciosamente a otro lugar del lago, siguiendo la voluntad de su habitante o simplemente acompañando su ritmo de vida.
Es importante destacar que, por ahora, Lucia sigue siendo un prototipo conceptual y no está disponible para compra o alquiler. Sin embargo, esta condición convierte al proyecto en una propuesta valiosa para reflexionar sobre el futuro del diseño habitacional. Mientras que el movimiento de casas pequeñas ha explorado mayoritariamente el terreno terrestre, las opciones acuáticas hasta ahora se habían limitado en gran medida a casas flotantes con un marcado carácter naval más que arquitectónico. Lucia invierte esta percepción: no parece un barco que intente ser una vivienda, sino una casa que simplemente flota, y esta distinción es crucial.
Otra faceta relevante de la microcasa es su función social. Según uau studio, Lucia actúa como un «polinizador» en el lago, desplazándose entre diferentes comunidades, facilitando el acceso a rincones inaccesibles y revitalizando el tejido cultural, especialmente para las generaciones más jóvenes. Aunque queda por ver si este planteamiento trascenderá el plano conceptual y se llevará a la práctica, la intención añade una dimensión profunda al proyecto que va más allá de lo estético.
Lucia se suma a un entorno dominado por villas majestuosas, yates y terrazas de hoteles emblemáticos, pero lo hace con un enfoque único: propone una vida acuática discreta, reflexiva y verdaderamente móvil. No todas las casas deben estar ancladas a la tierra; algunas de las más interesantes pueden simplemente dejarse llevar por el agua.