OpenAI aprovechó su evento DevDay del martes para presentar Dots, una nueva generación de agentes persistentes construidos sobre el modelo GPT-6 Astra. Estos agentes funcionan en sus propios computadores en la nube, utilizan navegadores propios y pueden integrarse con más de 4.000 aplicaciones mediante el ecosistema de plugins de OpenAI.
A diferencia de los agentes tradicionales, que esperan un nuevo comando para actuar, un Dot continúa trabajando incluso cuando el usuario se desconecta. Es capaz de gestionar múltiples tareas simultáneamente y transferir la información acumulada entre plataformas como ChatGPT, Slack y Microsoft Teams. Además, los usuarios pueden acceder al entorno digital del Dot para supervisar su actividad o autorizarle a operar directamente desde su propio ordenador portátil.
A diferencia de la mayoría de agentes que esperan la siguiente instrucción, un Dot sigue trabajando cuando te alejas.
De la retroalimentación a las solicitudes de código
Un ejemplo mostrado por OpenAI pone de manifiesto cómo un Dot puede encargarse de gran parte del proceso desde la detección de un problema hasta la entrega de una solución. El agente analiza comentarios recurrentes de los usuarios, delimita mejoras o correcciones menores, desarrolla y prueba los cambios, y finalmente genera solicitudes de extracción (pull requests) acompañadas por vídeos que explican las modificaciones realizadas. Así, los desarrolladores pueden centrarse en funciones de mayor relevancia mientras el Dot gestiona tareas más rutinarias.
Cobertura del evento OpenAI DevDay 2026:
- OpenAI introduce «Iniciar sesión con ChatGPT» para usar suscripciones en herramientas de terceros.
- El lanzamiento de Dots: un avance clave para los desarrolladores.
- OpenAI reduce el plan de 200 dólares y presenta uno nuevo de 500 dólares.
- Decision API Luna de OpenAI en respuesta a TypeSafe’s Jev.
- GPT-6.1 Sol, una alternativa al modelo Astra.
Dentro de OpenAI, los Dots se activan automáticamente ante incidentes, como un error detectado en Slack. En otro caso, un Dot puede transformar un nuevo diseño en una aplicación funcional, permitiendo al equipo enfocarse en atender las demandas de los clientes.
Los usuarios pueden asignar nuevas tareas a un Dot mientras éste continúa con otras, sin necesidad de iniciar un nuevo diálogo o indicar cada paso detalladamente. Su ámbito de acción no se limita al desarrollo de código: OpenAI ha demostrado cómo Dots actualizan análisis científicos ante datos nuevos, ajustan propuestas comerciales conforme cambian las necesidades del cliente, y convierten transcripciones de entrevistas en fragmentos, notas y publicaciones para redes sociales.
Investigación proactiva y control estricto
Un agente que trabaja continuamente sin supervisión requiere límites claros. Por ello, OpenAI distingue entre la labor de búsqueda de información y la acción directa. Cuando el usuario no está interactuando activamente, el Dot puede realizar lo que se denomina «investigación proactiva», explorando las aplicaciones conectadas para identificar oportunidades de apoyo. Sin embargo, este acceso es solo lectura, lo que impide que el Dot envíe mensajes, modifique contenido o controle navegadores o equipos.
Las acciones que puedan afectar cuentas de usuario o divulgar información pasan por un filtro de «auto-revisión», que verifica dichas acciones con base en las instrucciones del usuario, las políticas de seguridad de OpenAI y reglas personalizadas definidas por el propio usuario. Estas normas permiten autorizar ciertas acciones automáticamente, exigir aprobación o bloquearlas; acciones sensibles como cambiar contraseñas siempre requieren intervención humana.
Un agente que trabaja 24/7 sin supervisión necesita límites en sus capacidades; la solución de OpenAI es separar la detección del trabajo de su ejecución.
Además, OpenAI incorpora medidas para evitar que los Dots sigan instrucciones maliciosas, un aspecto crítico dado que manejan información de miles de aplicaciones conectadas. Existe un sistema de monitorización que puede pausar o detener un Dot si detecta problemas de seguridad. Los usuarios tienen acceso a una vista de actividad completa, que incluye el trabajo en segundo plano, y pueden redirigir o detener al Dot cuando lo deseen.
El equipo de OpenAI advierte que los Dots pueden cometer errores y aconseja revisar cuidadosamente cualquier tarea importante antes de darla por definitiva.
En términos de privacidad, el entorno del Dot opera separado del ordenador del usuario a menos que se decida conectar ambos. En sitios compatibles, el Dot puede iniciar sesión usando contraseñas guardadas sin exponerlas al modelo. Por defecto, OpenAI no utiliza datos de espacios de trabajo Business, Enterprise o Education para entrenar sus modelos, y los usuarios de planes personales pueden decidir si sus conversaciones y tareas con Dots se emplean para mejorar el sistema. No se entrenan modelos directamente con la investigación proactiva o las notas internas del Dot, aunque esta información puede usarse si es relevante para conversaciones o tareas autorizadas.
Dots especializados y Agent 365
OpenAI mostró también una versión avanzada llamada Dots especializados, que cuentan con identidad propia, credenciales, hardware provisionado por el departamento de TI y acceso a sistemas oficiales, lo que les permite encargarse de flujos de trabajo específicos dentro de una organización, más allá de asistir a un solo empleado.
Este enfoque ya ha sido probado internamente en áreas como compras, gestión de facturas, marketing por correo electrónico, atención al cliente y contratos comerciales. La compañía planea desplegar estos Dots especializados externamente mediante pilotos empresariales en colaboración con clientes, definiendo responsabilidades, acceso a herramientas y puntos de revisión específicos para cada Dot.
OpenAI trabaja de la mano con Microsoft para integrar estos Dots especializados con las herramientas de gobernanza y seguridad de Agent 365, facilitando a los administradores la gestión dentro de sistemas ya existentes.
Modelo de precios y disponibilidad
Los Dots ya están disponibles para usuarios de ChatGPT Pro y Business Premium en mercados seleccionados, incluyendo un Dot sin coste adicional dentro de sus planes. Clientes empresariales, incluyendo sectores educativos y de salud, pueden acceder a la beta activándola mediante un administrador del espacio de trabajo. La configuración se realiza en la aplicación de escritorio o en navegadores, y luego el Dot también está accesible desde la app móvil, con soporte para mensajes de texto en camino.
Las conversaciones con un Dot no consumen los límites de uso de ChatGPT, aunque las tareas que involucren Codex o ChatGPT Work sí afectan a sus cuotas habituales. Además, los planes ofrecen asignación adicional para realizar trabajos más profundos, con límites ampliados durante el primer mes tras el lanzamiento.
OpenAI planea permitir que los usuarios incorporen más Dots y aumenten tanto la velocidad como la capacidad de trabajo mensual de cada agente.