El 23 de octubre de 2026, el Pentágono reveló la séptima tanda de archivos desclasificados sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP), compuesta por 28 documentos en formato PDF. Esta publicación forma parte de una serie continua de divulgaciones que comenzó en mayo de este mismo año, buscando una mayor transparencia respecto a encuentros con objetos aéreos que aún no pueden ser explicados.
Entre los documentos publicados, algunos remontan a reportes de las décadas de 1940, 1950 y 1960, mientras que otros corroboran incidentes recientes, incluso de este año. A pesar del volumen de información, hasta el momento no se ha presentado evidencia concluyente de visitas extraterrestres, aunque los relatos y descripciones continúan generando fascinación y debate.
Triángulos negros silenciosos sobre bases militares
Uno de los aspectos más destacados de los archivos es la documentación de objetos en forma de triángulo negro, que han sido reportados desde hace varias décadas como vehículos aéreos silenciosos con capacidades sorprendentes de aceleración y maniobra. Estos objetos suelen presentar luces brillantes en cada vértice, con algunas descripciones señalando una luz roja pulsante en la parte inferior central.
En particular, un informe detallado de junio de 2026 describe un objeto triangular de aproximadamente 4 a 5 metros de ancho, 2 a 3 metros de largo y 0,3 a 0,6 metros de espesor, avistado sobre una zona sensible de seguridad nacional en el oeste de Estados Unidos. Según el memorándum del All-domain Anomaly Resolution Office (AARO), el objeto ascendió cerca de 60 a 90 metros sobre una cresta local, permaneció inmóvil durante 20 segundos y luego aceleró horizontalmente a gran velocidad sin emitir ningún sonido ni dejar indicios físicos en el terreno.
La investigación involucró entrevistas con agentes federales y testimonios corroborados desde distintos puntos de observación, confirmando la naturaleza inusual del fenómeno. El informe de la AARO enfatiza la ausencia de ruido y cualquier efecto ambiental mientras el objeto estaba en movimiento.
Objetos cilíndricos en Europa y Medio Oriente
Los nuevos documentos también incluyen reportes históricos sobre objetos cilíndricos o elípticos. Entre ellos, destacan avistamientos en Suecia (diciembre de 1953) y Arabia Saudí (enero de 1957), mostrando que el fenómeno UAP tiene una extensión geográfica amplia y diversa en cuanto a formas y características.
Directrices de la NASA para la recuperación de objetos no identificados
Los archivos desclasificados contienen además directivas interagenciales emitidas por la NASA en la década de 1960 relacionadas con la recuperación y manejo de tecnología espacial de origen desconocido o no clasificada, en el contexto de la competencia espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Estas directrices incluían un apartado específico para objetos o materiales que no podían ser claramente identificados o atribuidos a ninguna nación.
Informes de Bigelow Aerospace Advanced Space Studies (BAASS)
La séptima tanda también ofrece acceso a informes de progreso del estudio avanzado de tecnologías y fenómenos aéreos llevado a cabo por Bigelow Aerospace Advanced Space Studies (BAASS), una filial creada por Robert Bigelow vinculada con el Departamento de Defensa. BAASS fue contratado por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) desde 2008 para administrar el programa AAWSAP, destinado a investigar aplicaciones avanzadas de sistemas aeroespaciales.
Estos informes mensuales, que van desde finales de 2008 hasta 2010, aportan análisis y evaluaciones de diversos casos UAP, contribuyendo a una mejor comprensión de estas anomalías desde una perspectiva científica y de inteligencia.
Los próximos pasos y disponibilidad pública
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha asegurado que habrá nuevas publicaciones en este proceso progresivo de desclasificación y que las investigaciones continúan activas tanto desde la oficina AARO como con colaboración de otras agencias federales.
Todos los archivos están disponibles para su consulta pública en el portal oficial WAR.GOV/UFO, donde se ofrece acceso libre y gratuito a la documentación. Si bien hasta ahora no se ha identificado ninguna prueba definitiva sobre el origen de estos fenómenos, la continuidad en la divulgación subraya el compromiso del gobierno estadounidense con la transparencia y la investigación rigurosa de estas anomalías.