Una tienda de esquina de Melbourne de 1910 se transforma en una vivienda de tres plantas con un jardín como entrada principal

Una antigua tienda de comestibles en Melbourne, construida en 1910 y cerrada en 2016, ha sido renovada y ampliada para convertirse en una moderna residencia familiar de tres alturas, donde el jardín juega un papel central en el diseño.

Durante más de un siglo, una sencilla tienda de esquina situada en la intersección de las calles Murray y York en el barrio de Prahran, Melbourne, fue el punto de venta de leche, pan y otros productos básicos que tejían la relación entre vecinos. Cerró sus puertas en 2016, reabrió brevemente como café y luego quedó desocupada. La arquitecta Ilana Kister, fundadora de Kister Architects, vislumbró su potencial y decidió convertirla en su hogar.

El proyecto, bautizado como The Corner Shop, es ahora la residencia personal de Ilana y sus hijas. Se trata de una casa de tres plantas edificada sobre la parcela original de 287 metros cuadrados que, durante la construcción, se amplió con un terreno adyacente de 90 metros cuadrados, incorporado de inmediato para crear un jardín frontal que funciona como el acceso principal. Este jardín no es un simple elemento decorativo; constituye la esencia de todo el diseño del inmueble.

“Convertir la entrada en un patio fue la decisión más importante del proyecto”, explicó Kister a la publicación Dezeen. “Al entrar por la puerta original del antiguo establecimiento de lácteos, accedes directamente al jardín, no a un pasillo o vestíbulo. Cuando finalmente llegas al interior, ya has estado al aire libre, y esa secuencia marca el tono de toda la casa.”

Patrocinado

La fachada original del comercio se ha conservado íntegramente, incluidos sus característicos azulejos verdes botella. Las ventanas orientadas a la calle fueron sustituidas por bloques de vidrio translúcido, lo que permite que la vivienda mantenga la apariencia exterior de una tienda de esquina, mientras que el interior se baña en una luz difusa y suave. La paleta exterior combina revoques en tonos gris y negro junto a revestimientos de madera silvertop ash, con vegetación trepadora que atraviesa las superficies y una azotea ajardinada que corona la estructura, haciendo que la naturaleza se integre en cada rincón.

En el interior, una escalera de acero perforado blanco conecta las tres plantas, iluminada desde arriba por una serie de lucernarios triangulares. Los suelos, paredes y techos están revestidos en roble, lo que aporta una atmosfera cálida y acogedora. En la segunda planta se distribuyen tres dormitorios, un baño familiar y una sala de estar, todos ellos revestidos en madera y con alfombras verde musgo que armonizan con las ventanas que van del suelo al techo, reconectando espacialmente con el exterior. La elección cromática es sobria y calculada, dejando que sean los materiales naturales los que aporten carácter.

La tercera planta despliega un espacio abierto donde se integran cocina, comedor y salón, que se prolongan hacia una terraza de madera silvertop ash con vistas desde las copas de los árboles hasta el horizonte urbano de Melbourne. En la planta inferior, el jardín trasero incluye una piscina, zona de descanso al aire libre y un nivel de tranquilidad poco común en una zona céntrica.

Además, tejados verdes, jardines verticales y pantallas vegetales internas aseguran que, desde cualquier punto dentro de la vivienda, siempre se aprecie un elemento vivo. Este aspecto no es casual: es el punto de partida de la propuesta. Kister ha diseñado una casa donde la naturaleza es la arquitectura misma y la antigua tienda de esquina se convierte en un marco perfecto para esta convivencia entre urbanismo y vida vegetal.

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Patrocinado