Perplexity ha presentado hoy una innovación que promete cambiar la forma en que las empresas manejan sus datos más sensibles en inteligencia artificial. Su plataforma agente, Computer, estrena un sistema de computación híbrida que permite que una única inteligencia artificial divida su trabajo entre modelos avanzados en la nube y modelos más pequeños ejecutados localmente en Macs con Apple silicon. Esta tecnología garantiza que los datos confidenciales permanezcan exclusivamente en el dispositivo, sin ser transmitidos a la nube.
Según la empresa, es la primera vez que un agente AI puede comenzar una tarea en la nube y, de forma dinámica, transferir fragmentos que contienen datos sensibles a un modelo que opera directamente en el hardware del usuario, sin necesidad de reiniciar la operación ni perder el contexto del trabajo. Esta funcionalidad está disponible desde hoy mediante la aplicación de escritorio de Perplexity para clientes empresariales que soliciten el servicio, así como para suscriptores Pro y Max con cualquier Mac con Apple silicon que funcione con macOS 15 o versiones superiores.
Computación híbrida: equilibrio entre inteligencia avanzada y privacidad local
Jon Staff, responsable de los equipos de ingeniería de macOS e iOS en Perplexity, explicó en una rueda de prensa que «la computación híbrida es especialmente atractiva porque los trabajos que requieren confidencialidad son los más importantes y donde la precisión es crucial». Con este sistema, «combinamos la inteligencia máxima de los modelos frontera con la seguridad y privacidad que ofrece el procesamiento local».
La arquitectura funciona como un sistema de orquestación que distribuye las tareas. El modelo en la nube se encarga de tareas complejas como investigación web, planificación a largo plazo y razonamiento pesado, mientras que todas las operaciones que involucren información privada, archivos locales o acciones directas en el dispositivo se delegan a un subagente que corre localmente en el Mac.
Puerta de privacidad: el guardián de los datos sensibles
El componente clave de este sistema es el denominado Privacy Gate, un clasificador entrenado por Perplexity que opera directamente en el dispositivo. Este escanea automáticamente los datos procesados en busca de información personal identificable, como nombres, direcciones o números de cuenta, antes de que cualquier dato pueda enviarse a la nube.
Si la puerta detecta contenido sensible, el usuario puede decidir si esa parte de la tarea se ejecuta en el Mac local o si se comparte en la nube, asegurando así que ningún dato privado se transmita sin consentimiento.
Staff detalló el proceso: «La orquestación en la nube descompone la tarea según la solicitud y decide cómo distribuirla entre subagentes. Si hay información privada, se delega automáticamente a un agente local que ejecuta esa parte íntegramente en el Mac, y ningún token de esa información viaja fuera del dispositivo».
Esta arquitectura también presenta ventajas económicas. La generación de tokens localmente no incurre en costes adicionales, ya que el usuario ya paga la electricidad y el hardware. Los créditos, que miden el uso en la nube, solo son consumidos para la orquestación y la delegación.
Casos prácticos que muestran la utilidad y seguridad del sistema híbrido
Perplexity ha ilustrado su tecnología con distintos escenarios reales donde la confidencialidad es fundamental. En uno de ellos, un abogado revisaba un documento prioritario basado en expedientes legales privilegiados almacenados localmente en su Mac mientras que un agente en la nube extraía simultáneamente jurisprudencia pública de internet. Según Staff, «en ningún momento la información confidencial del caso salió del dispositivo».
Otro ejemplo involucra a un asociado de capital privado que utilizó el agente para actualizar un modelo financiero con proyecciones confidenciales, comparar la operación con datos públicos y preparar una presentación para un comité de inversión, un proceso que normalmente habría llevado horas y grandes esfuerzos manuales.
Finalmente, un emprendedor realizando un análisis de mercado desde su iPhone mientras viajaba en Uber utilizó la aplicación para acceder a datos de clientes y ventas almacenados en su Mac del estudio, combinándolos con investigación competitiva en la nube; lo que demuestra la continuidad entre dispositivos y la flexibilidad del sistema incluso en movilidad.
Staff recalcó que «este tipo de tareas no es factible ni con un enfoque completamente local ni con uno únicamente en la nube. La seguridad y privacidad local combinadas con la potencia de los modelos frontera son imprescindibles».
Modelo chino Qwen genera debate, pero Perplexity defiende su uso local
Entre las opciones de modelos locales disponibles al lanzamiento están Google Gemma E4B y Alibaba Qwen3.6 35B, así como una versión personalizada de Qwen recomendada por Perplexity. La inclusión de este modelo chino en Macs empresariales ha despertado controversia por razones geopolíticas.
Sin embargo, Staff asegura que al ejecutarse completamente en el equipo del usuario sin enviar datos externos, se eliminan riesgos relacionados con la procedencia del modelo. Además, todos los modelos de Perplexity se alojan en servidores en EE.UU. y macOS impone estrictas limitaciones de seguridad mediante su sistema Seatbelt, que controla y limita las acciones del agente y solicita permiso explícito para cualquier operación inusual.
Las empresas pueden definir políticas de sensibilidad unificadas y auditar el tráfico de información desde cada dispositivo, facilitando el cumplimiento normativo en sectores como el legal, financiero y sanitario.
Desafíos y transparencia: claves para confiar en el nuevo paradigma híbrido
La privacidad empresarial es uno de los mayores retos en la adopción de inteligencia artificial. Organismos como el NIST y firmas consultoras como McKinsey destacan que proteger la información confidencial es fundamental para pasar de pruebas a valor real con la IA.
Perplexity apuesta por crear una capa de orquestación inteligente que negocie en tiempo real entre la computación en la nube y la privacidad local, asegurando así «lo mejor de ambos mundos». Este enfoque le permite integrarse con múltiples modelos líderes y aprovechar tanto la vanguardia tecnológica como la potencia del hardware local.
No obstante, el sistema no está exento de limitaciones: el Privacy Gate es un clasificador que puede presentar falsos negativos y no detectar toda información sensible. Para mitigar esto, la empresa ofrece transparencia total al usuario, que puede revisar qué datos se filtran antes de enviarlos. Las empresas reciben además registros detallados para auditoría.
El éxito de esta tecnología depende en gran medida de la confianza que profesionales de sectores críticos depositen en un sistema de IA que, en última instancia, decide qué información puede o no salir de su dispositivo para ser procesada en la nube.
Trayectoria meteórica y ambiciones de Perplexity
Este lanzamiento de computación híbrida se suma a un vertiginoso recorrido de Perplexity, fundada hace poco más de tres años con una valoración inicial de 520 millones de dólares que escalaron hasta 20 000 millones en septiembre de 2025. Entre sus hitos está el lanzamiento del navegador AI Comet para suscriptores premium en 2025 y la aplicación Computer completa en marzo de 2026 para Mac y Windows.
Además, mostraron una versión local en hardware NVIDIA DGX Spark que prioriza la ejecución en el dispositivo y recurre a la nube solo con permiso explícito.
No obstante, Perplexity enfrenta retos legales relacionados con demandas por uso de datos, que ponen a prueba su compromiso con la privacidad, y limitaciones técnicas como la necesidad recomendada de al menos 32 GB de memoria unificada para aprovechar modelos locales de alto rendimiento, además del retraso en soporte para sistemas Windows y Linux.
En definitiva, Perplexity presenta una apuesta audaz por un futuro donde la inteligencia artificial sea capaz de proteger datos tan valiosos como delicados, creando un equilibrio entre potencia, privacidad y transparencia para profesionales y empresas.