Dyson revoluciona el cepillo dental con una cámara integrada por 499 dólares

Dyson presenta CameraJet, un cepillo dental con cámara de 1 mm capaz de detectar espacios interdentales y disparar un chorro de enjuague bucal preciso, que exige una pasta especialmente formulada y tecnología adaptada para usarlo en cualquier ángulo.

Dyson ha lanzado su revolucionario cepillo dental CameraJet, un dispositivo ultra avanzado que incorpora una cámara de solo 1 milímetro bajo el cabezal del cepillo. Esta lente captura 28 imágenes por segundo y, en apenas 100 milisegundos tras detectar un hueco entre los dientes, dispara un chorro de enjuague bucal directamente en ese espacio. Esta precisión ha llevado a Dyson a desarrollar una pasta dental especial, sin espuma, ya que las burbujas interferirían con la visión de la cámara.

Además, el depósito de 12,5 ml cuenta con una bomba de diafragma y una cámara de presión para garantizar que el chorro se mantenga constante incluso cuando se inclina el mango para alcanzar las muelas posteriores. Este complejo sistema óptico ha obligado a rediseñar todos los componentes del cepillo, integrando innovación y tecnología vertical en un solo producto.

Presentado en París por James Dyson después de seis años de desarrollo, con la participación de 661 ingenieros y la obtención de 38 patentes, el sistema de visión denominado Gap Optical Targeting se ha entrenado con 470,000 imágenes dentales y ejecuta 16 millones de líneas de código. El objetivo es detectar los espacios interdentales, una de las áreas que el 90% de las personas no logra limpiar correctamente con hilo dental.

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El CameraJet se comercializa a partir de hoy con un precio de 499 dólares, o 419,99 libras en Reino Unido, y está disponible en dos colores: Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink. También incluye una base que recarga el depósito en tan solo tres segundos y cabezales con RFID que reconocen y contabilizan cada sesión de limpieza. Cada uno de estos elementos se ha diseñado tomando como punto de partida la capacidad visual del cepillo.

Una de las innovaciones centrales ha sido el propio diseño del chorro de agua. Mientras que los irrigadores tradicionales emplean un chorro fino y potente a modo de aguja capaz de perforar la placa, los ingenieros de Dyson buscaron un flujo que arrastrara suavemente la placa en lugar de solo perforarla. Eligieron para ello un spray cónico amplio a baja presión, un desarrollo que requirió cinco años y la colaboración con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur, donde incluso crearon una placa sintética para testar los resultados. Este logro destaca por la minuciosidad e inversión en ingeniería dental.

Otro obstáculo que planteaba el sistema era mantener la presión del chorro al inclinar el cepillo, ya que los depósitos convencionales usan un sistema tipo pajita que pierde eficacia cuando el ángulo cambia. Para resolverlo, Dyson ha equipado el depósito con una bomba que ajusta automáticamente la presión, permitiendo que el jet funcione perfectamente horizontal, vertical o inclinado, lo que es crucial para una limpieza efectiva en toda la boca.

El cabezal del cepillo también ha recibido un diseño pensado al milímetro: sus cerdas interiores son más firmes para eliminar manchas y las exteriores, más suaves para cuidar las encías, con una forma que abraza el diente en lugar de apoyarse plano. La oscilación sónica del cepillo varía su ángulo durante el movimiento para evitar quedase atascada en las zonas difíciles.

Esta cámara integrada no solo sirve para guiar el chorro; funciona además como herramienta diagnóstica. Conectada a la app MyDyson, ofrece una visualización en vivo similar a un endoscopio bucal. Dyson garantiza que no se graba ni almacena ninguna imagen en el dispositivo ni en la nube, y una luz en el mango indica cuándo la cámara está activa.

Aunque no es la primera vez que se intenta insertar una cámara en un cepillo dental —como el Prophix del dentista Craig Kohler lanzado en 2016 que permitía ver la boca en tiempo real mediante iPhone—, Dyson es la primera empresa con capacidad tecnológica para convertir esta imagen en acciones automáticas y efectivas gracias a su profunda inversión y desarrollo industrial.

Durante décadas, Dyson ha defendido la idea de que la suciedad invisible es el verdadero desafío de la limpieza, comenzando por los aspiradores sin bolsa que mostraban el polvo visible, luego en sistemas para aire del baño y ahora, en el ámbito más minúsculo: el espacio interdental. CameraJet representa esta filosofía condensada en un producto que integra óptica, química y física en una herramienta de uso diario.

Aunque su precio es elevado para un cepillo, menos de lo que cuesta un ordenador portátil de gama media, la innovación que encierra es un manifiesto de diseño basado en restricciones técnicas, donde cada componente ha sido reinventado alrededor del sensor central. El verdadero valor de esta tecnología se verá en una valoración clínica tras meses de uso, pero por ahora, Dyson vuelve a sorprender con un enfoque radicalmente distinto al cuidado dental personal.

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