El último informe de la Oficina de Estadísticas Nacionales del Reino Unido (ONS) ha puesto en perspectiva las aspiraciones del país en inteligencia artificial (IA). Según sus datos de julio, la adopción de herramientas de IA en las empresas británicas ha crecido únicamente un 0,2% desde 2023. Esto resulta llamativo en un contexto donde las capacidades de los modelos de lenguaje grandes (LLM) y su integración con aplicaciones empresariales han mejorado sustancialmente.
Este lento progreso en la implantación real de la IA contrasta con los avances tecnológicos y apunta a un problema crucial: la brecha entre la ambición y la ejecución de estos proyectos en Reino Unido. No obstante, este escenario es visto como una oportunidad por los socios de canal tecnológicos del país, quienes están en condiciones de asesorar y guiar a las empresas en el proceso de incorporar la IA en sus operaciones fundamentales.
Actualmente, los líderes empresariales británicos se enfrentan al reto de entender y desplegar nuevos productos de IA autónoma desarrollados en los laboratorios especializados, y de adoptar mejores prácticas para su implementación efectiva. En este escenario, los socios de canal funcionan como el nexo vital entre las plataformas tecnológicas y las necesidades reales de los clientes, conectando intención y funcionalidad.
El obstáculo de pasar de piloto a producción
Un problema común para muchas compañías, tanto en Reino Unido como a nivel internacional, es la dificultad de escalar los proyectos de IA más allá de la fase piloto. Según un estudio de febrero, más del 80% de los proyectos de IA no llegan a integrarse de forma operativa. La causa principal no radica en la disponibilidad de IA, ya que su acceso se ha convertido en algo casi estándar, sino en la calidad y fragmentación de los datos.
Las organizaciones suelen manejar datos dispersos y, muchas veces, incorrectos, repartidos entre distintas unidades. La lógica empresarial —las reglas, cálculos y decisiones que regulan las operaciones diarias— está dispersa en hojas de cálculo, sistemas obsoletos y el conocimiento individual de los empleados. Implementar soluciones de IA sobre estas bases defectuosas supone un riesgo que se incrementa conforme aumentan las capacidades de los sistemas, especialmente con agentes autónomos de IA.
Este desafío no puede afrontarse desde el departamento de TI en solitario. Es necesario un cambio profundo en el «sistema operativo» de la empresa, que implica no solo gestionar los datos, sino también atacar los problemas de confianza y cultura que frenan la adopción de la IA. Esta transformación exige una combinación de habilidades técnicas y asesoramiento contextual, áreas en las que los socios de canal se sienten cómodos operando.
Una propuesta clave: la capa previa al agente
Para muchas empresas, la IA sigue siendo vista como una simple compra de software con alguna formación básica para los usuarios. Sin embargo, esta visión limita la escalabilidad y la verdadera integración de la IA en los procesos clave. Aquí es donde pueden intervenir los socios de canal, ofreciendo una solución innovadora: una capa intermedia o «pre-agente».
Esta capa actúa como una plataforma analítica que se sitúa bajo los sistemas de IA, utilizando datos propietarios preprocesados, reglas definidas y contexto empresarial. Al conectar los modelos de IA con esta capa, las soluciones se ajustan mejor a la operativa real de las empresas, facilitando su integración diaria.
Para que funcione eficazmente, esta propuesta debe apoyarse en plataformas visuales e intuitivas que permitan crear flujos de trabajo analíticos fáciles de entender, replicar y auditar. Los responsables pueden así verificar rápidamente las entradas en los procesos de IA y asegurarse de que existan controles de gobernanza y acceso basados en roles, aumentando la confianza para validar estos flujos.
Los socios de canal están especialmente capacitados para desarrollar estas capas previas gracias a su conocimiento profundo de la infraestructura de datos de sus clientes, incluidos sistemas heredados, flujos de información y procesos subyacentes. Esta familiaridad les permite ofrecer soluciones prácticas desde el primer momento para superar la fase de prueba y evitar la paralización de los proyectos.
El nuevo modelo para el éxito del canal tecnológico
Los servicios de IA se perfilan como la principal fuente de crecimiento para los proveedores de servicios TI en los próximos dos años. No obstante, para aprovechar esta oportunidad, los socios deben evolucionar sus ofertas más allá de simplemente gestionar modelos genéricos de IA.
El verdadero valor reside en la capacidad de traducir el contexto empresarial del cliente en procesos de IA gobernados y adaptados a sus necesidades. Quienes dominen esta habilidad podrán comenzar a vender servicios de preparación para la IA, ayudando a acondicionar los datos y analíticas para los agentes inteligentes y sus casos de uso más disruptivos.
En conversaciones con proveedores de servicios gestionados (MSP) y grandes integradores (GSI) en Reino Unido, se observa que esta evolución ya está en marcha. La innovación en el canal británico, impulsada por relaciones profundas con los clientes y especializaciones sectoriales, está superando incluso a sus homólogos estadounidenses.
La brecha actual: una ventaja para el canal británico
La diferencia entre el estado actual del despliegue de IA en Reino Unido y su potencial no representa un fracaso, sino una oportunidad estratégica. Los socios que adapten sus propuestas, desarrollen relaciones sólidas con proveedores, adquieran nuevas competencias y rediseñen sus servicios serán los grandes beneficiados de esta transformación.