Hewlett Packard Enterprise (HPE) ha anunciado el lanzamiento del Spaceborne Computer-4, un módulo de computación avanzada especialmente desarrollado para operar en las condiciones extremas del espacio exterior. Este innovador sistema será instalado en el rover Flex Lunar Innovation Platform (FLIP) de la compañía Astrolab, que forma parte de la próxima misión del programa Moon Base II orientada a la exploración lunar.
La finalidad de este despliegue es llevar a cabo pruebas exhaustivas que evaluarán la capacidad del sistema para ejecutar inteligencia artificial (IA) y computación de alto rendimiento (HPC) en la Luna. Según informa HPE, estas evaluaciones permitirán establecer las bases tecnológicas necesarias para futuras investigaciones científicas en la superficie lunar.
Entre las aplicaciones destacadas, HPE afirma que grandes modelos de lenguaje (LLMs) proporcionarán análisis complejos, interpretación de datos visuales y soporte para la monitorización autónoma en el entorno lunar. Además, otros experimentos incluirán el procesamiento de datos LiDAR para actividades como cartografía, navegación, análisis del terreno y desarrollo de infraestructuras. Un contenedor de servicios de IA demostrará la capacidad de implementación fiable y escalable de aplicaciones de inteligencia artificial en la Luna.
Astrolab, seleccionado recientemente por la NASA para desarrollar capacidades de rovers lunares en apoyo a las misiones Artemisa, destaca esta iniciativa como un paso fundamental hacia la investigación científica directa desde la superficie lunar. Jaret Matthews, fundador y CEO de Astrolab, subrayó que la información recogida desde la Luna será probablemente el recurso más valioso exportado en el futuro cercano, enfatizando que las innovaciones para recopilar, almacenar y procesar datos son el núcleo de su estrategia empresarial.
Matthews también destacó las dificultades que plantea la distancia a la Luna, especialmente en términos de latencia y limitaciones en la banda ancha disponible. Por ello, el proyecto redefine el concepto tradicional de computación en el borde (edge computing), subrayando la importancia de acercar la capacidad de cálculo a los puntos donde se generan datos para maximizar su utilidad y valor.
Características técnicas del HPE Spaceborne Computer-4
El nuevo Spaceborne Computer-4 de HPE es un módulo compacto, autónomo y sin ventiladores, diseñado para soportar las condiciones extremas de la superficie lunar, especialmente en el polo sur where the rover will operate. Equipado con un procesador central (CPU) y unidad de procesamiento gráfico (GPU) de baja potencia, el sistema dispone también de 1 TB de almacenamiento flash proporcionado por la empresa japonesa Kioxia, que mantiene una estrecha colaboración con HPE en pruebas y desarrollo para entornos espaciales.
Además, HPE aportará soporte operativo desde la base de control de Astrolab en Hawthorne, California, utilizando su plataforma HPE Private Cloud para soluciones de almacenamiento y el software HPE CloudOps para la gestión eficiente de cargas de trabajo.
Experimentos con IA en la superficie lunar
Dentro del marco del proyecto Spaceborne Computer-4, NASA y Deloitte desplegarán varios experimentos de inteligencia artificial en la Luna. Uno de ellos, denominado FLUID (Federated Learning for Unbounded and Intelligent Decentralization), consiste en ejecutar un modelo de red neuronal entrenado con datos recopilados en la Tierra, la Luna y la Estación Espacial Internacional (ISS). Este experimento busca demostrar la coordinación de modelos de IA localizados en lugares geográficamente muy dispersos.
NASA también realizará pruebas con un modelo de lenguaje ajustado para el procesamiento semántico, facilitando la búsqueda e interpretación de documentos almacenados en el sistema. Por su parte, Deloitte introducirá Silent Shield, un innovador sistema de ciberseguridad diseñado para la detección predictiva de anomalías y análisis de amenazas en tiempo real.
Desafíos técnicos y ambientales
Faraz Valani, director senior de Kioxia, hizo hincapié en las dificultades que conlleva operar sistemas de almacenamiento en ambientes tan hostiles como el espacial. Subrayó cómo los estándares y condiciones en espacio difieren notoriamente de los entornos habituales en centros de datos terrestres, donde el acceso a recursos como energía, refrigeración, conectividad y espacio físico es mucho más flexible.
En el espacio, explica Valani, cada vatio de energía, gramo de peso y centímetro cúbico de espacio son cruciales, y cualquier variación mínima en estas variables puede comprometer la misión. Por eso, HPE ha puesto a prueba rigurosamente sus componentes sometiéndolos a condiciones extremas de frío, vibraciones y temperatura para garantizar su fiabilidad y resistencia.
Scott Wiest, director tecnológico global de ventas de HPE, resaltó que la experiencia adquirida con hardware probado en la Estación Espacial Internacional ha sido determinante para afinar la tecnología que ahora se implementará en la Luna, priorizando la eficiencia térmica, energética y del peso, características esenciales para el éxito en ambientes tan exigentes.