El Partido Liberal Democrático (PLD) de Japón ha instado al gobierno a crear un grupo de trabajo especializado para reforzar la defensa cibernética del país frente a los ataques potenciados por inteligencia artificial (IA). Esta petición surge a raíz de una reunión de emergencia de la sede nacional de estrategia de ciberseguridad del PLD celebrada el 9 de octubre, donde Masaaki Taira, su máximo responsable, declaró que Japón está en «estado de emergencia en el ciberespacio».
Los datos hablan por sí solos: más de 20 compañías de distintos sectores estratégicos como transporte, comercio minorista, finanzas y servicios en la nube han sido víctimas de una serie de ataques informáticos que han puesto en jaque la seguridad nacional, según reporta el Financial Times.
Entre los incidentes más significativos, el operador ferroviario JR East sufrió la pérdida de 1,67 millones de direcciones de correo electrónico. Por su parte, la empresa de alquiler de vehículos Times Car vio comprometidos numerosos escaneos de carnés de conducir de sus clientes. Mientras tanto, IDC Frontier, proveedor de servicios en la nube, fue víctima de un ataque ransomware ligado a fugas masivas de datos que afectaron a cientos de negocios.
El sector financiero también ha sentido el impacto. El regulador japonés advirtió a los bancos que no aceptaran carnés de conducir para abrir nuevas cuentas tras informes de agencias internacionales como Reuters, que revelaron que nueve bancos habían sido hackeados utilizando herramientas de IA. Esto ha reforzado la percepción de que los ataques han escalado en sofisticación.
Un análisis realizado por la empresa tecnológica japonesa Macnica confirmó que han habido 119 ataques cibernéticos desde comienzos de año hasta el 6 de octubre, de los cuales un 68 % se han registrado desde julio, marcando un notable aumento respecto a los 86 incidentes de 2025 y 62 en 2024.
La inteligencia artificial multiplica la velocidad y alcance de los ciberataques
La investigación llevada a cabo por el Centro de Coordinación del Equipo de Respuesta a Emergencias Informáticas de Japón (JPCERT) reveló que los ciberdelincuentes están utilizando IA para escanear vulnerabilidades conocidas y ejecutar ataques mediante APIs (interfaces de programación de aplicaciones). Además, encontraron evidencias de análisis de archivos APK para detectar fallos como el Server-Side Request Forgery (SSRF).
GMO Cybersecurity, firma líder en seguridad japonesa, señaló que una herramienta de IA desarrollada en China ha sido usada en ataques contra empresas de comercio minorista, financiero y ecommerce, según reportó The Japan Times.
Nobuo Miwa, presidente de la empresa S&J Corp con sede en Tokio, afirmó a Reuters que la tecnología IA permite realizar ataques más rápidos, económicos y difíciles de detectar dado que «la IA no se cansa». Miwa describió la situación actual como un «bombardeo continuo» que está afectando gravemente a la estabilidad digital del país.
Hacia una defensa proactiva y mejorada con IA
Japón reconoce que su infraestructura cibernética, envejecida y fragmentada, ha sido un factor que agrava su vulnerabilidad ante este nuevo tipo de ciberamenazas. Por ello, el PLD apuesta por la creación de una nueva sede de ciberseguridad que integre un equipo dedicado a la defensa con herramientas basadas en IA.
Aún pendiente de ser presentada formalmente ante el gabinete del primer ministro, la propuesta pretende apoyar el uso de soluciones de ciberseguridad habilitadas por IA, impulsar regulaciones que ayuden especialmente a pequeñas y medianas empresas a detectar y prevenir ataques dirigidos, y reforzar la colaboración intersectorial para mitigar riesgos en toda la cadena de suministro.
Mihoko Matsubara, directora de estrategia de ciberseguridad en NTT Corporation, destacó que la iniciativa del PLD busca reducir la preocupación pública y fomentar la adopción de tecnologías más avanzadas a través de la cooperación entre organizaciones. Según Matsubara, formalizar estas recomendaciones facilitará que los responsables de seguridad informen sus necesidades presupuestarias y mejoren la higiene digital, aspectos que hasta ahora habían quedado rezagados por limitaciones de recursos.
Asimismo, subrayó que el apoyo gubernamental a las pymes fortalecerá la seguridad en las cadenas de suministro, lo que redundará en una mayor resiliencia para toda la economía e industria japonesa.