Reach Security ha conseguido levantar más de 50 millones de dólares en una ronda de financiación Serie B liderada por Top Tier Capital Partners. Este hito llega tras un crecimiento acelerado: su base de clientes se ha duplicado y el precio medio de venta ha aumentado gracias a la incorporación de grandes compañías del Fortune 500. El capital recaudado se destinará a acelerar el desarrollo de Reach Everywhere, una innovadora plataforma de defensa autónoma basada en inteligencia artificial.
Junto a Top Tier Capital Partners, han participado también Ballistic Ventures, In-Q-Tel, el fondo de inversión M12 de Microsoft y otros inversores previos que deciden apostar por el proyecto de Reach Security.
Garrett Hamilton, CEO y cofundador de Reach Security, destaca que la inteligencia artificial (IA) ha transformado el panorama de la ciberseguridad: "Lo que antes era novedoso, ahora es una realidad renovada. La IA ha otorgado a los atacantes mejores economías de escala y una barrera de entrada más baja, pero a su vez ha proporcionado a los defensores la oportunidad de aprovechar su ventaja local como nunca antes".
El reto para los profesionales de seguridad radica en utilizar la IA no solo para analizar datos pasivamente, sino en volverse tan efectivos como los atacantes, quienes ejecutan automáticamente códigos maliciosos a gran escala y bajo coste. Así, la defensa debe evolucionar para ir más allá de revisar logs con herramientas actuales y aprovechar la IA para un control proactivo.
Inversores apuestan por la visibilidad y el control, lejos de las consolas tradicionales
Garth Timoll, inversor principal de Top Tier Capital Partners, apunta que la saturación de herramientas de seguridad con sus respectivos paneles de control ha provocado un difícil manejo para los responsables de seguridad (CSO). En esta línea, afirma que "lo último que desea un CSO es adquirir otra herramienta más para luego tener que lidiar con su optimización".
Durante una reciente reunión con varios capitales riesgo, Timoll observó un consenso sobre un riesgo creciente en ciberseguridad: "Lo que está infravalorado es la magnitud de las amenazas de ciberseguridad a futuro debido a la nueva tecnología".
Añade que, frente a una inversión tradicional de carácter más coleccionista, en esta ronda están posicionando la empresa para un crecimiento sólido, destacando la diferenciación que Reach aporta en un mercado saturado.
Barmak Meftah, cofundador y socio general de Ballistic Ventures, aporta una perspectiva desde la eficiencia en la respuesta a incidentes, ilustrada con datos de Mandiant: mientras que en 2018-2019 el tiempo medio para resolver una vulnerabilidad era de alrededor de 63 días, hoy ese periodo se ha reducido a siete días. Para Meftah, la defensa a velocidad máquina es clave: "No existe otra forma de combatir a los atacantes con IA que utilizando IA y agentes autónomos de nuestro lado".
Por ello, insiste en que las plataformas deben integrar y comprender los controles compensatorios existentes para detectar brechas, dada la complejidad y volumen de datos, algo que solo la IA puede gestionar eficientemente.
Reach Everywhere: Un nuevo paradigma en gestión del riesgo
Con esta ronda, Reach Security presenta Reach Everywhere, una plataforma que centraliza todos sus insights sobre controles y riesgos, sustentada en modelos de IA específicos para ciberseguridad. Esta plataforma permite priorizar riesgos accesibles basándose en un análisis profundo y continuo.
Rompiendo con la mera jerga, este enfoque considera todas las áreas de una organización, desde seguridad física hasta gestión de inventarios y financieras, ya que cada una cuenta con controles y procesos para mitigar riesgos. Sin embargo, pocas organizaciones tienen visibilidad global de todos estos mecanismos.
Melinda Marks, directora de prácticas en ciberseguridad de Omdia, señala que "los esfuerzos actuales para controlar la exposición suelen centrarse en métricas superficiales que no impulsan la acción efectiva. El avance consiste en validar explotaciones reales para convertir la posible exposición en certeza operacional".
Reach Security, junto con empresas como Qualys, apuesta por identificar, comparar y armonizar todos los controles compensatorios para descubrir huecos que puedan ser explotados.
¿Cómo transforma esto la remediación de vulnerabilidades?
Muchas empresas abordan la remediación como una tarea reactiva: parchear vulnerabilidades según aparecen, sin detenerse a evaluar configuraciones ni cambios en el entorno que pueden generar nuevas vulnerabilidades, un fenómeno conocido como "deriva de configuración".
El avance de la IA, con conexiones a servidores MCP y modelos de lenguaje, añade complejidad a estos sistemas interconectados. Por ejemplo, pocas organizaciones revisan regularmente los derechos de acceso o monitorizan qué hacen los agentes de IA que emplean en sus sistemas.
Esto implica que aunque se gestionen los parches, la seguridad completa no puede garantizarse sin control continuo, relación de interacciones entre sistemas y alineación de controles de seguridad con los operativos.
Comprendiendo la ruta de ataque para bloquear la vulnerabilidad clave
Una de las mayores evoluciones gracias a la IA es la capacidad de los atacantes para construir cadenas de ataques complejas, explotando múltiples vulnerabilidades simultáneamente, incluso aquellas conocidas y olvidadas.
Colt Blackmore, CTO y cofundador de Reach Security, explica: "En una cadena de explotación puede haber de dos a cinco CVEs. Si puedes bloquear cualquiera de ellos, no es necesario detenerlos todos para impedir la brecha".
Esto obliga a las organizaciones a identificar a qué puntos críticos —cuellos de botella— deben prestar atención prioritariamente. Este enfoque reduce el esfuerzo defensivo y optimiza la seguridad. Además, complica el trabajo de los atacantes, ya que cualquier paso bloqueado les obliga a replantear su estrategia, mientras que la defensa recopila información invaluable para reforzar continuamente su posición.
Una visión integrada de la seguridad empresarial gracias a la IA
Reach Security forma parte de una nueva generación de proveedores que abandonan las soluciones puntuales basadas en paneles fragmentados para ofrecer una visión holística y unificada de la seguridad corporativa. Esta transformación, si bien puede sonar como un mensaje de marketing, representa un cambio profundo que permite trascender las barreras operativas y de gestión tradicionales.
Solo gracias al poder de la IA es posible integrar y automatizar la supervisión y respuesta sobre toda la superficie de ataque y los sistemas compensatorios. Hamilton y Blackmore apuntan que esta autonomía permitirá detectar vulnerabilidades, analizar causas y efectuar corrección automáticamente, un salto del mero parcheo hacia la verdadera seguridad activa y dinámica.
Este cambio no será inmediato. Reach Security enfrenta un desafío continuo que requerirá varias iteraciones y evolución conforme cambian las tácticas de los atacantes. Sin embargo, para los inversores como Timoll, la apuesta está clara: "No me sorprendería que en breve se abra otra ronda de financiación que siga impulsando esta plataforma disruptiva".