Existen obras de arte que se contemplan desde fuera, y otras que se viven desde dentro. El célebre artista cinético venezolano Jesús Rafael Soto captó esa diferencia de forma magistral a lo largo de su trayectoria. Su obra más reconocida dentro de la serie ‘Pénétrable’ es un ejemplo perfecto: esculturas diseñadas no para el simple visionado, sino para ser atravesadas y experimentadas por el público.
La pieza ‘Pénétrable BBL Jaune’, concebida originalmente en 1999, es posiblemente la expresión más pura de esta idea. A simple vista, su diseño se resume a un sencillo armazón blanco de acero del que cuelgan cerca de 4.000 tubos de PVC amarillos. Esta densa red de tubos genera un bloque monolítico de color que a distancia resulta casi impenetrable a la mirada.
Sin embargo, al acercarse, la percepción cambia por completo. Al adentrarse en la escultura, esa bloque sólido desaparece para dar paso a una experiencia sensorial y física: los tubos rozan los brazos, los hombros e incluso el rostro de quien la recorre. De este modo, la obra deja de ser un objeto estático para transformar a su visitante en parte activa de la creación. Esa ruptura entre obra y espectador fue la obsesión vital de Soto.
Nacido en Ciudad Bolívar en 1923, Soto desarrolló gran parte de su carrera en París, donde se convirtió en un referente absoluto de los movimientos cinético y Op Art durante las décadas de 1950 y 1960. Fallecido en 2005, su legado artístico continúa vigente, siendo su patrimonio quien ha impulsado la nueva vida de ‘Pénétrable BBL Jaune’.
En 2023, con motivo del centenario de su nacimiento, se relanzó esta obra para que nuevas generaciones pudieran disfrutarla en distintos contextos. En 2026, la instalación aterrizó en Londres, donde las Serpentine Galleries la ubicaron frente a la Serpentine South como parte de su programa de arte veraniego. Es la primera vez que una escultura de Soto se exhibe al aire libre en el Reino Unido.
Hans Ulrich Obrist, director artístico de Serpentine y uno de los responsables de la selección, destaca que esta creación es una invención genuina; representa un paso más allá de la mera contemplación del objeto hacia la creación de una relación directa con el espectador. “La obra se convierte en relación”, comentó, “y sentimos que encajaría perfectamente en nuestros proyectos de arte público.”
Los tubos amarillos son mucho más que un elemento decorativo. Funcionan como un mecanismo para reconfigurar cómo el cuerpo se mueve en el espacio, transformar a la multitud en participantes activos y convertir el color en atmósfera en vez de simple superficie visual.
Lo que hace que ‘Pénétrable BBL Jaune’ continúe vigente es su resistencia a caer en la condición de espectáculo efímero. En un tiempo donde las experiencias inmersivas suelen diseñarse para ser captadas en cámara, la obra de Soto propone algo distinto: no busca ser fotografiada, sino sentida y vivida. Los tubos se mecen suavemente, la luz juega en su interior, y por un instante el límite entre arte y público llega a desvanecerse por completo.
Así, al recorrer esta escultura cinética, los visitantes no sólo observan, sino que se convierten en partícipes de un diálogo sensorial que transforma el espacio y desafía la forma tradicional de entender la relación con el arte.