Un grupo de altos cargos y ejecutivos tecnológicos del Reino Unido han lanzado un llamamiento urgente al gobierno para que aumente considerablemente la inversión en inteligencia artificial (IA) soberana, en un contexto donde se busca consolidar la confianza pública y elevar la resiliencia nacional ante retos estratégicos globales.
En una carta abierta dirigida a Andy Burnham y al ministro de IA, Kaniska Narayan, representantes de empresas en los sectores de defensa, servicios financieros e infraestructuras críticas nacionales expresan la necesidad imperiosa de fortalecer la capacidad propia del país en esta tecnología disruptiva.
Entre las compañías firmantes se encuentran entidades relevantes como la laboratorio de IA Cosine, PA Consulting, BT, Telefónica Tech, Leonardo, Hewlett Packard Enterprise (HPE), Kainos y Sopra Steria, que coinciden en que la inteligencia artificial se ha convertido en un pilar fundamental de la capacidad nacional.
La misiva advierte que “los países que disponen de acceso fiable a potencia computacional, vías seguras de despliegue, modelos estratégicos y procesos de adquisición efectivos serán los que gocen de mayor influencia y mayor resiliencia”. Por el contrario, subraya que aquellas naciones que carezcan de estas capacidades se arriesgan a depender totalmente de factores externos en materia de decisiones, infraestructuras y condiciones operativas.
El grupo propone que el Reino Unido destine al menos 20.000 millones de libras durante los próximos cinco años, canalizados a través de inversión pública, garantías en adquisiciones y modelos de coinversión. Este paquete debería centrarse en crear capacidades soberanas en computación para IA, suministro eléctrico, infraestructuras de centros de datos y redes, orientadas a apoyar gobierno, defensa, el ámbito académico y las industrias estratégicas.
Además, solicitan reformas en la legislación urbanística, políticas energéticas, procesos de contratación pública y contratos a largo plazo para facilitar la actividad de las empresas vinculadas a la IA. También demandan un procedimiento simplificado y prioritario para la adquisición de tecnologías de IA soberana en proyectos nacionales de urgente necesidad.
En cuanto al desarrollo de modelos de IA liderados en Reino Unido, la carta insiste en la necesidad de respaldo financiero y acceso exclusivo para gobierno, defensa y Servicio Nacional de Salud (NHS) a conjuntos de datos británicos propios, siempre bajo estrictos mecanismos de protección de privacidad, registros obligatorios de auditoría y estándares de interoperabilidad.
Desde Cosine, una de las firmas colaboradoras, recalcan que “ningún servicio público crítico ni infraestructura nacional esencial debería depender de un único modelo, proveedor o plataforma en la nube”. Además, subrayan que es imprescindible establecer procesos independientes de prueba, evaluación y vigilancia continua de los sistemas de IA para garantizar su adopción segura y fiable. De igual modo, recomiendan obligar a disponer de soluciones alternativas probadas y mecanismos que permitan la intervención humana en sistemas de IA con impactos críticos.
Los firmantes proponen que el gobierno identifique los tramos de la cadena de valor de la IA donde Reino Unido tenga potencial para liderar a nivel mundial, para así orientar toda la infraestructura, los contratos públicos, la investigación, la regulación y la inversión hacia esos sectores prioritarios.
Asimismo, sugieren la creación de una estrategia soberana para la IA con un horizonte de diez años, capaz de contar con respaldo parlamentario transversal, objetivos claros, mecanismos anuales de rendición de cuentas y financiación asegurada a largo plazo.
Esta estrategia debería fomentar además la colaboración con países afines mediante la compartición de infraestructura, normas comunes y sistemas interoperables, generando un ecosistema tecnológico robusto y alineado a nivel internacional.
La carta destaca que Reino Unido parte de una posición sólida, con una investigación de primer nivel mundial, un considerable talento en software, capacidades cibernéticas avanzadas, instituciones fiables, infraestructura digital potente y ventajas concretas en ciencia, defensa y servicios públicos.
Sin embargo, advierte que sin un plan claro para garantizar la soberanía tecnológica en IA, el país corre el riesgo de convertirse en mero consumidor de una revolución tecnológica crucial, en lugar de protagonizarla como un verdadero creador.
Este llamado llega meses después de que el gobierno anunciara un fondo soberano de 500 millones de libras destinado a impulsar el crecimiento de empresas de IA nacionales, actuando como un fondo de capital riesgo dentro de la administración que realizará inversiones selectivas en firmas británicas, además de facilitar el acceso a superordenadores de última generación y proveer soporte especializado en I+D y subvenciones.