Las compañías de todo el Reino Unido están destinando importantes recursos a la gobernanza y seguridad de la inteligencia artificial (IA), según un reciente informe. El estudio Global AI Pulse de KPMG indica que a medida que la adopción de esta tecnología se extiende, las organizaciones británicas están reforzando el liderazgo y los mecanismos de control para su gestión adecuada.
La encuesta anual, dirigida a cuadros ejecutivos y directivos sénior, refleja un aumento considerable en la responsabilidad que asumen los altos cargos en materia de IA. Actualmente, un 64% de las empresas sitúan la rendición de cuentas sobre las decisiones de IA en el nivel del comité de dirección o superior.
De forma destacada, un 39% de las organizaciones asignan esta responsabilidad a un “ejecutivo designado”, mientras que otro 25% la confían directamente al CEO o al comité ejecutivo. KPMG señala que esta cifra contrasta con la media global, donde solo el 54% de las empresas delegan la gobernanza de IA en ejecutivos específicos o en la alta dirección.
Paul Henninger, socio y jefe de tecnología y datos en KPMG Reino Unido, subraya que estos datos reflejan un creciente énfasis en la gobernanza y la responsabilidad corporativa en el uso de IA. “El despliegue de IA es solo el primer paso”, comenta. “El verdadero reto reside en crear liderazgo, gobernanza y alineación organizacional para soportar la expansión de la tecnología.”
Henninger añade que aquellas organizaciones que integren la IA dentro de sus estructuras decisorias estarán mejor preparadas para gestionar riesgos, demostrar valor y alcanzar un rendimiento sostenible.
Gobernanza en inteligencia artificial bajo el foco
Este refuerzo en las políticas de gobernanza coincide con un aumento significativo en la adopción de agentes de IA. Según KPMG, más de un tercio (35%) de las empresas del Reino Unido reportan una adopción “significativa” de esta tecnología, un crecimiento respecto al 30% registrado en el primer trimestre de 2026.
El aumento del uso a gran escala de la IA también genera nuevos desafíos en términos de seguridad y gobernanza corporativa. Estas conclusiones están en sintonía con otro estudio publicado en enero de 2026 por Informatica, que advertía sobre una brecha entre la velocidad de adopción de IA y la capacidad de gobernanza en las empresas.
El informe global de Informatica destacó que el 76% de las empresas a nivel mundial tienen dificultades para que sus políticas de gobernanza de IA evolucionen al mismo ritmo que el uso de la tecnología por parte de empleados, exponiéndolas a vulnerabilidades en privacidad, seguridad, uso ético y cumplimiento normativo.
En este contexto, los líderes del Reino Unido están concentrando gran parte de sus esfuerzos en establecer infraestructuras formales para la gestión de IA, con un 55% de las organizaciones que han implementado sistemas específicos para su control.
La ciberseguridad figura además como una prioridad creciente vinculada a la IA. Alrededor del 80% de las empresas británicas están adaptando sus operaciones y controles de seguridad informática para enfrentar los riesgos derivados del uso de inteligencia artificial. Según KPMG, la protección de datos y la ciberseguridad cobran mayor protagonismo conforme las organizaciones maduran en esta materia.
Esta preocupación tiene un impacto directo en el valor de negocio. Cerca del 71% de las compañías que ya reportan un retorno de inversión establecido en IA destinan parte importante de su presupuesto a seguridad informática y protección de datos, frente al 36% de aquellas que aún se encuentran en fase de experimentación tecnológica.
“Las organizaciones que obtienen los mejores resultados con la IA superan la etapa experimental y la consideran una prioridad transversal en toda la empresa”, afirma Henninger. “El éxito depende cada vez más de una responsabilidad clara, una gobernanza sólida y la habilidad para coordinar la IA en todos los niveles del negocio.”
El experto concluye que la próxima ventaja competitiva no llegará solo por la adopción de la tecnología, sino por la eficiencia en la gestión de la IA. “Aquellas empresas que integren liderazgo, supervisión y resiliencia en su estrategia de IA estarán mejor posicionadas para traducir su inversión en un rendimiento constante y sostenible.”